Contra el crimen del silencio

Nova

17-01-2011

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"No queremos esta PAX. Queremos una paz fundamentada en la equidad de todas las personas y de todos los pueblos. Y para conseguirla, queremos construir la paz con medios noviolentos comenzando por la búsqueda de la fuerza de la verdad: satyagraha"

Martí Olivella

La historia nos juzgará por nuestro silencio, por nuestra complicidad porque a pesar de la distracción, la manipulación y la ocultación informativa que sufrimos, ya tenemos un conocimiento suficientemente amplio como para no continuar permitiendo hacer, para no continuar callando, para no continuar colaborando con un sistema mundial estructuralmente injusto e insostenible, con un sistema que genera y mantiene conflictos como fuente de poder. 

Ya llevamos más de seis decenios de una PAX americana fundamentada en las cenizas de la guerra. Una PAX que mantiene un desorden económico (instituciones de Bretton Woods) a favor de las personas y de los países más ricos: una PAX que mantiene un desorden político (Consejo de Seguridad controlado por las potencias nucleares); una PAX que mantiene un desorden armado (en nombre de la lucha contra el terrorismo); una PAX que provoca un desorden financiero (imponiendo el Consenso de Washington a favor de la acumulación de los más ricos y en contra de la mayoría de la población); una PAX que mantiene viva la ocupación armada y el Apartheid a Palestina y a tantos otros lugares.

No queremos esta PAX. Queremos una paz fundamentada en la equidad de todas las personas y de todos los pueblos. Y para conseguirla, queremos construir la paz con medios noviolentos comenzando por la búsqueda de la fuerza de la verdad: satyagraha.

No callar significa decir la verdad oculta sobre los conflictos más graves. Hoy sabemos, documentadamente, que el pueblo palestino se encuentra bajo un régimen de Apartheid, y que como en el caso de Sudáfrica, debemos pedirle a nuestros gobiernos el embargo de armas contra el Estado de Israel, es decir, acabar con toda la relación de compra o venta de armas, de equipos o investigaciones militares que permiten continuar una política genocida y contraria a los Derechos Humanos.

Hoy sabemos, documentadamente, que el Gobierno Español autoriza la venta de armas a Israel, y sobre todo, que varias empresas compran y financias armas a Israel; también sabemos que el Gobierno ha firmado acuerdos de colaboración militar con Israel. El Gobierno debe detener estas relaciones ilegales que van contra el Código Ético de la Unión Europea en cuanto al comercio de armas con los países que no respetan los Derechos Humanos o que las emplean contra la población.

Hoy sabemos que el Tribunal Russel sobre Palestina celebrado en Barcelona insta a la UE  y a todos y cada uno de sus Estados miembros a imponer las sanciones necesarias a su socio, Israel, mediante medidas diplomáticas, comerciales y culturales con vista a poner fin a la impunidad de la que se beneficia desde hace decenios. En caso que a la UE le falte el valor necesario para eso, el Tribunal cuenta con los ciudadanos/as europeos/as para ejercer las presiones necesarias mediante todos los medios apropiados.

Como los Gobiernos no emprenden estas sanciones, somos los ciudadanos los que tenemos que emprenderlas con los medios apropiados: apoyar a los movimientos de resistencia popular y noviolenta que luchan contra el muro y la ocupación en Palestina, participando en la Plataforma Amb Palestina Al Cor, haciendo conocer los barcos Free Gaza o la Marcha por la Libertad de Gaza, co organizando el Tribunal Russel sobre Palestina, publicando informes sobre el Apartheid contra el pueblo palestino o Sobre las relaciones militares entre España e Israel.

No callar significa también construir la verdad sobre las causas y los beneficiarios de la crisis global, sobre los efectos destructores del Consenso de Washington contra la población (1.000 millones de personas que pasan hambre), contra la economía real (98% de los recursos financieros dedicados a la especulación), contra el medio ambiente (derroche del petróleo y el dramático incremento del cambio climático) y contra el complejo financiero (mediático, militar e industrial) que gobierna el mundo porque provoca crisis pudiendo evitarlas, impone a los políticos las medidas que los benefician y crea conflictos para poder continuar vendiendo armas contra el terrorismo.

Debemos combinar las estrategias noviolentas con el fin de encontrar salidas inteligentes a los conflictos armados y estrategias noviolentas para construir un consenso alternativo al consenso gobernante, que sustenta estos conflictos para mantenerse en el poder.